La primera vez

Esta historia es ciencia-ficción, pero tengo que contarla. Y esta basada en hechos reales.

Decidí darme un tiempo, porque andaba baja de amor propio. Y aún así, me camuflé para el evento y me puse un vestido negro ceñido con bolsillos, largo, muy largo, y unas zapatillas de color vaquero, porque la noche prometía andar, callejear, ir de bar en bar, y de bar en peor.
Y estando con ellas, mis amigas, las reinas de la noche, hablando cada loca de su tema, se oyeron campanas de que alguien nuevo iba a venir. 
Elena había conocido a un chico guapísimo, Adolfo creo que se llamaba. Un tío alto, delgado, con perilla, con sentido del humor y con un mundo propio cerrado con siete candados.
Pero detrás apareció su amigo Luis, discreto, simpático, de los que miran pero no tocan. Y allí fui yo, dos o tres veces, a darle conversación corta y tonta a ver que decía su boca, porque sus ojos canela ya me habían conquistado sin yo saberlo.
Y no paso nada, y paso todo, y cuando Luis se marchaba con Adolfo, me dio la mano y yo la agarre fuertemente y me lance para darle un beso en cada mejilla. Y se fue.
Así acaba la historia, y mis neuronas embriagadas de cerveza se pusieron a corear su nombre a grito pelao, porque en mi cabeza resonaban sus ojos, sus labios y su sonrisa.
De donde no hay no se puede sacar. pero yo saque fuego de lo mas adentro de mis entrañas.
Me fui a dormir pensando que jamás de los jamases volvería a verlo. 
Y de repente volvió a pasarme, el puñetero dolor de estomago, ese que duele, que aprieta, ese que dicen sentir las personas enamoradas, el cosquilleo, las mariposas, que en mi, pobre de mi, son elefantes destrozando por donde pasan.
Esa noche, la primera vez que estaba cerca de Luis durante un par de horas fue lo mas impresionante dentro de mi monotonía, esa de lunes a viernes trabajando y salir un viernes con las amigas a ponerse al día. 
Me acosté en la cama mirando al techo, y apareció su cara, y no pude dormir porque yo lo que quería era salir corriendo a buscarle, llamar a Elena para que me diera el teléfono, contratar a un investigador que removiera cielo y tierra hasta encontrar a Luis.
Y en ese duermevela decidí, que nadie mas sabría el secreto. Que me había enamorado. 
De lo que llevaba huyendo media vida, porque entregarse siempre duele, te hace sentir vulnerable y eso no, yo no estaba dispuesta a sufrir por nadie.
Y empecé a crear un puente imaginario, uno que te lleva al sitio que quieres, y yo deseaba mucho estar en el mismo sitio que él. 
He pasado una semana horrible, desconcentrada, sonriendo con cara de idiota, y soñando despierta con el siguiente viernes por la noche. 
Y estamos a jueves por la noche, tengo que irme a cenar, descansar y mañana trabajar.
No dejo de pensar cuando su mano y la mía se entrelazaron, y que de alguna manera, mi vida se quedo allí, paralizada.
Quiero verle, pero luego?. Luego nada. Porque es lo que siempre hago, huir. 
Y seguro que el tampoco nada, de seguro ni sabe quien soy. 
Así que mañana, otro viernes mas, saldremos a bailar y beber chupitos de tequila sunrise. 



Ingredientes del Tequila Sunrise

Verás muchas recetas en otros sitios, pero nosotros vamos a darte los ingredientes del auténtico cóctel Tequila Sunrise según la International Bartender Association:

  • 60 ml de tequila
  • 120 ml de zumo de naranja
  • 20 ml de granadina
  • 6 cubitos de hielo
  • Una rodaja de naranja para decorar
  • Una guinda al marrasquino para decorar

Comentarios